by Juan (Johnny) Hernandez

Johnny is a 24th STreet Theatre Board Intern and a Meeting Planning Specialist at The Capital Group Companies.

Growing up in my Hispanic family in Los Angeles California, art was not a prominent topic at the dinner table. My parents had always instilled in me the value of hard work and integrity, with high hopes that coming to this country would give me a better future. I feel a great sense of gratitude toward them for giving me the opportunity to have experiences that were not possible for them, like attending school and getting a higher education.

As I entered my middle school year, I was hit by unexpected personal events, which included my non-English speaking parents both being diagnosed with cancer. From being in a position where my friends, my education, and my future career path were my primary focus, this new hurdle became life changing.

My life quickly focused on their well-being as well as their health and financial needs, and less about my future and what was ahead of me. All I wanted to do was get back to a moment where everything was “ok” again. I couldn’t find much motivation in myself to work toward my own future and felt very alone during a time in my youth that was already very confusing. The whole world felt like it fell on my shoulders; that is until divine intervention came my way—literally “Devine.”

Debbie Devine, 24th STreet Theatre’s Artist Director, changed my life. At that time, Debbie was the drama teacher at my middle school. Our class quickly became a place where each student felt safe and that their ideas and opinions mattered—we could all contribute our own ideas and explore our creative autonomy without hesitation. There was not a right or wrong way we could express ourselves. We could always be genuine without being afraid of the judgment of others. As cliché as it may sound, she saved me. She came into my life at the moment when everything felt uncertain. In addition to the freedom to express myself in drama class, she encouraged me to take part in various volunteering opportunities. Prior to these opportunities, I had never had anyone give me so much individual responsibility. She helped me to build confidence in myself and taught me the integrity of creativity as a means of communication and social building.

My experiences in class and volunteering helped to bring out my full potential as a working and artistic individual. It also completely changed my perspective on life and the dreams I have for myself. The arts gave me confidence, leadership and critical thinking skills that I have incorporated into my everyday life, including social interaction, communication, and cultural understanding.

10 years later, on the board of 24th STreet Theatre, I have a chance to fulfill a life-long dream: to be a helping hand to others, to serve as an example and to investigate more ways of introducing people into the arts. 24th STreet Theatre is a place that encourages young people to find their own voice and creatively seek modes of expression that allow them to feel safe. From my own experience, having this type of encouragement and “safe place” at a young age, goes a long way in allowing each individual to find their true potential. I am thrilled to be in a position where I can help others in the same way that I was, many years ago.

~ If you’re inspired by Johnny’s story, please join him in helping others by making a donation to 24th STreet Theatre this holiday season. Donate by mail or online at www.24thstreet.org. Now More Than Ever we need artists working to inspire our youth. Now More Than Ever we need theatre that unites audiences of all ages and races and nationalities and religions and orientations. Now More Than Ever we need to support our newspapers and our arts organizations, like 24th STreet Theatre. We’ll be here for you in 2017. We promise. 

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por Juan (Johnny) Hernandez

Johnny Hernandez es un Pasante de la Junta Directiva del 24th STreet Theatre y un Especialista en Planificación de Reuniones para The Capital Group Companies.

Mientras crecía dentro de mi familia hispana en Los Angeles, California, el arte nunca fue un tema prominente a la hora de cenar. Mis padres siempre me habían inculcado el valor del trabajo duro y la integridad, con grandes esperanzas de que el venir a este país me daría un futuro mejor. Tengo un gran sentimiento de gratitud hacia ellos por darme la oportunidad de tener experiencias que no fueron posibles para ellos, como asistir a la escuela y obtener una educación superior.

Recién entrando a la escuela secundaria, fui golpeado por inesperados eventos personales, que incluyó a mis padres, que no hablan inglés, siendo ambos diagnosticados con cáncer. De estar en una posición en la que mis amigos, mi educación y mi futura carrera eran mi principal objetivo, este nuevo obstáculo le dió un cambio a mi vida.

Mi vida se centró rápidamente en su bienestar, así como en su salud y las necesidades financieras, y menos sobre mi futuro y lo que estaba frente a mí. Todo lo que yo quería, era volver a un momento en que todo estuviera “bien” de nuevo. No podía encontrar mucha motivación dentro de mí para enfocarme en mi propio futuro y me sentí muy solo durante un tiempo de mi juventud, la cual ya era muy confusa. Sentía que el mundo entero caía sobre mis hombros; hasta que llegó la intervención divina, literalmente “Divina”(Devine).

Debbie Devine, Directora del Teatro 24 (24th STreet Theatre), cambió mi vida. En aquellos días, Debbie era la maestra de teatro en mi escuela secundaria. Nuestra clase se convirtió rápidamente en un lugar donde cada estudiante se sentía seguro y donde sus ideas y opiniones importaban. Todos podíamos aportar nuestras propias ideas y explorar nuestra autonomía creativa sin vacilación. No había una manera correcta ni incorrecta de expresarnos. Siempre podíamos ser genuinos sin temor al juicio de los demás. Por muy “cliché” que pueda parecer, ella me salvó. Ella entró en mi vida en un momento en que todo se sentía incierto. Además de la libertad de expresarme en la clase de teatro, ella me animó a participar como voluntario en varias oportunidades. Antes de estas oportunidades, nunca había tenido a nadie que me diera tanta responsabilidad individual. Ella me ayudó a desarrollar la confianza en mí mismo y me enseñó la integridad de la creatividad como medio de comunicación y construcción social.

Mis experiencias en clase y como voluntario me ayudaron a sacar todo mi potencial como un individuo trabajador y artista. También cambió completamente mi perspectiva sobre la vida y los sueños que tengo para mí mismo. Las artes me dieron confianza, liderazgo y habilidades de pensamiento crítico que he incorporado a mi vida cotidiana, incluyendo la interacción social, la comunicación y la comprensión cultural.

10 años más tarde, en la Junta Directiva del Teatro 24 (24th STreet Theatre), tengo la oportunidad de cumplir el sueño de toda mi vida: ayudar a otros, servir de ejemplo e investigar más maneras de introducir gente a las artes. El Teatro 24 (24th STreet Theatre) es un lugar que motiva a los jóvenes a encontrar su propia voz y a buscar creativamente modos de expresión que les permitan sentirse seguros. Desde mi propia experiencia, tener este tipo de estímulo y “un lugar seguro” a una edad temprana, ayuda muchísimo permitiendo que cada individuo  encuentre su verdadero potencial. Estoy encantado de estar en una posición donde puedo ayudar a otros de la misma manera en que yo fui ayudado hace muchos años.

~ Si usted siente inspirado por la historia de Johnny, por favor unirse a él en ayudar a los demás, haciendo una donación al 24th STreet Theatre esta temporada de vacaciones. Donar por correo o en línea en www.24thstreet.org. Ahora Más Que Nunca necesitamos artistas que trabajen para inspirar a nuestra juventud. Ahora Más Que Nunca necesitamos teatro que une a audiencias de todas las edades y razas y nacionalidades y religiones y orientaciones. Ahora Más Que Nunca necesitamos apoyar a nuestros periódicos y nuestras organizaciones artísticas, como 24th STreet Theatre. Estaremos aquí para usted en 2017. Prometemos.