Who's Your Tribe?

TRIBALISM NEW AND OLD

By Jay McAdams

It’s so ironic that sociologists are coming to realize that the vast handheld technology that most Americans are currently glued to has created a new form of tribalism. We’re more divided than ever. It’s weird because technology lends itself to futuristic imagery whereas tribalism has such a primitive connotation. Yet these two things have dovetailed into a new chapter, at least in this election year, where warring tribes do not listen or even agree to agree on basic facts...about anything. It’s my tribe versus your tribe. Period.

When I first heard a journalist talking about this new tribalism recently, I found it upsetting to learn that we’ve factioned ourselves into tribes simply because we have little computers in our hands that allow us to wall ourselves in, even while we think we are reaching out. That’s not progress, I thought. How can technological advances have set us back to the age of tribalism? But clearly listening to the only news channel that you agree with has led us to backing ourselves into information corners where we really have no idea what the other tribes believe. Nor do we want to understand the other tribes, so we disbelieve it before it’s even been spoken. It comes, after all, from a warring tribe.

This has made me think about the many “tribes I run with” and why. One tribe that I joined many moons ago is my theatre tribe. In high school this was a tribe I wanted absolutely nothing to do with. But I learned when I did my first play in college that theatre people quickly become family and lifelong friends. To me, performing a show in front of a live audience is akin to being in combat. I know this sounds silly (or even maddening) to real combat veterans, but there is a high-stakes survival aspect to being onstage and living to tell about it. Or at least it feels that way to theatre artists, especially when things go wrong onstage. When you’re out there and all eyes and ears are on you, there is immense pressure. Nothing else matters when you’re onstage as any performer will tell you. It’s your world. And those people who have your back out there, that actor who covers for you when you blow a line or that stage manager who holds that blackout for an extra 3 seconds because she hears you trip in the dark, those are folks you learn to trust, like combat veterans trust each other so profoundly. When you run into a veteran theatre artist you’ve worked with even a decade later, you both light up like you’ve just run into a cousin from a long lost village. Tribalism.

There are tribes within that theatre tribe that I am not part of, such as the musical theatre tribe and the Broadway tribe. Never was really into the singing and dancing of musical theatre. I fell in love with the gritty raw power of intimate theatre, so I am instead part of the 99-seat theatre tribe (which is currently being attacked by the way, by the Actor’s Union tribe, and it’s bloody). I am in the “powerful theatre tribe”, meaning no fluff theatre for me please because at my age I only want to do shows that I think will change the world somehow. So I guess this makes me part of the “senior tribe” or the “AARP tribe” too. Because we tour, I am also in the touring tribe, which is a tribe driven by caffeine and a good tribe to be part of because it pays. I am also a proud member of the Latino theatre tribe, and this is really a lovely one. Because of all the shows we’ve presented from Latin America and the work we’ve done in El Salvador, I am quite honored to have been accepted into this tribe and now have many Latino theatre brothers and sisters to show for it. It is the most passionate of all the theatre tribes I’ve belonged to. I am also in the children’s theatre tribe because I have seen it work absolute wonders and because TYA artists are likely the least egocentric of all theatre tribes. This is the most important theatre tribe I belong to. The theatre tribe may be a shrinking one, but it has proven itself over the last 30 years to be one of integrity, of love, of respect, of empathy, of acceptance, and of true family. So after thinking about this new phase of tribalism and how certain tribes have played such a vital role in my life, I realize that tribalism is not all bad. It feels good to belong to a tribe. So yes, be proud of your tribe(s), as long as your tribe is listening to other tribes! Change the channel today and listen to another tribe. Your tribe will only be stronger for it.

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TRIBALISMO NUEVO Y VIEJO

Por Jay McAdams

Es muy irónico que los sociólogos se estén dando cuenta de que la gran tecnología portátil a la que la mayoría de los estadounidenses están pegados en la actualidad, ha creado una nueva forma de tribalismo. Estamos más divididos que nunca. Es raro que mientras la tecnología se presta al imaginario futurista, el tribalismo tenga una connotación tan primitiva. Sin embargo, estas dos cosas se han derivado en un nuevo capítulo, al menos en este año electoral, donde las tribus en guerra no se escuchan o incluso, no están de acuerdo en ponerse de acuerdo sobre los hechos básicos... de nada. Es mi tribu frente a su tribu y punto.

Recientemente, cuando escuché por primera vez a un periodista hablando de este nuevo tribalismo, me molesté al saber que nos hemos fraccionado en tribus simplemente por tener esas pequeñas computadoras en nuestras manos que nos permiten encerrarnos en nosotros mismos, incluso cuando pensamos que estamos comunicándonos con el mundo. Eso no es progreso, pensé. ¿Cómo es posible que los avances tecnológicos nos hayan hecho retroceder a la edad de tribalismo? Pero está claro que escuchando únicamente el canal de noticias que está de acuerdo con lo que nosotros pensamos, nos ha llevado a fabricar copias de nosotros mismos en rincones de información en los que realmente no tenemos ni idea de lo que las otras tribus creen. Tampoco queremos entender a las otras tribus, por lo que no creemos, incluso lo que todavía no se ha hablado. Se trata, después de todo, de una tribu guerrera. Esto me ha hecho pensar acerca de las muchas "tribus con las que me he encontrado" y el por qué. Una tribu a la que me uní hace muchas lunas es mi tribu del teatro. En la escuela secundaria se trataba solo de una tribu de la que no quería saber absolutamente nada. Pero cuando hice mi primera obra de teatro en la universidad, aprendí que la gente de teatro se convierte rápidamente en la familia y amigos de toda la vida. Para mí, la realización de un espectáculo en frente de una audiencia en vivo es similar a estar en combate. Sé que esto suena tonto (o incluso exasperante) para los veteranos de combate de verdad, pero hay un aspecto de supervivencia de alto riesgo al estar en el escenario y vivir para contarlo. O por lo menos, los artistas de teatro lo sentimos de esa manera, sobre todo cuando las cosas en el escenario no van bien. Cuando estás ahí arriba y todos los ojos y oídos están puestos en ti, hay una enorme presión. Nada más importa cuando estás en el escenario y esto cualquier artista lo diría. Es su mundo. Y aquellas personas que estan ahí para cubrirte, como el actor que te cubre cuando te olvidas una línea o cuando el iluminador mantiene el oscuro por 3 segundos más porque escucha que el actor tropezó en la oscuridad; esa es la gente en quien uno aprende a confiar, al igual que los veteranos de combate confían tan profundamente entre ellos. Cuando una artista de teatro se encuentra con alguien con quien ha trabajado, incluso una década más tarde, se emociona tanto como si se hubiera encontrado con un primo de un pueblo perdido, a quien no veía hace mucho tiempo. Tribalismo.

Hay tribus dentro de esta tribu de teatro de las que no soy parte, como la tribu de teatro musical y la tribu de Broadway. Realmente nunca estuve dentro del canto o el baile del teatro musical. Me enamoré del poder bruto y arenoso del teatro íntimo, así que me siento bien de ser parte de la tribu del teatro de 99 asientos (que por cierto, actualmente está siendo atacado por la tribu de la Unión de Actores de una manera sangrienta). Estoy en la "poderosa tribu del teatro", es decir, no teatro frívolo para mí por favor, ya que debido a mi edad yo sólo quiero hacer espectáculos que yo piense que van a cambiar el mundo de alguna manera. Así que supongo que esto me hace parte de la "tribu de adultos mayores" o la "tribu AARP" también. Debido a que llevamos nuestras obras a otros lugares, también soy de la tribu de las giras, que es una tribu impulsada por la cafeína y como además pagan, esta es una buena tribu para ser parte de ella. También soy un orgulloso miembro de la tribu del teatro latino y esto es realmente una maravilla. Debido a todos los espectáculos que hemos presentado desde América Latina y el trabajo que hemos hecho en El Salvador, me siento muy honrado de haber sido aceptado en esta tribu y ahora tengo muchos hermanos y hermanas de teatro latino para demostrarlo. Es la más apasionante de todas las tribus de teatro que he pertenecido. También estoy en la tribu de teatro infantil, que he visto, hace maravillas absolutas y porque los artistas de TYA (Teatro para Público Jóven) son probablemente los menos egocéntricos de todas las tribus de teatro. Esta es la tribu de teatro más importante que pertenezco. La tribu de teatro puede ser una tribu que está reduciéndose, pero se ha demostrado a ella misma en los últimos 30 años, que sigue siendo una tribu de integridad, de amor, de respeto, de empatía, de aceptación y de verdadera familia. Así que después de pensar en esta nueva fase del tribalismo y cómo ciertas tribus han jugado un papel tan importante en mi vida, estoy consciente de que el tribalismo no es del todo malo. Se siente bien pertenecer a una tribu . Así que se puede estar orgullosos de su tribu(s), siempre y cuando su tribu esté escuchando a otras tribus. Cambien el canal actual y escuchen a otras tribus; su tribu simplemente será más fuerte solo por eso.