Value Judgement / Tabla de Valores

values

written by Miranda Landfield

Cuando me gradué de la universidad, trabajé con un profesor en la escuela de negocios en la Universidad de California de Berkeley. Estudiábamos y enseñábamos juntos sobre el liderazgo y aprendí de él sobre Visión y Valores. Tu visión es la estrella del Norte que te guía hacía el éxito que imaginas en tu futuro. Tus valores son tu “manera de ser,” las cualidades que subrayan como te conduces en cada momento de tu día.

Cuando empecé a trabajar aquí en Teatro 24, pensé que entendía los Valores básicos de esta organización y lo que queríamos realizar. Me gusta pensar que soy una persona muy observadora y observaba hasta a mis compañeros para entenderlos. Observaba su interacción con toda la gente que pasaba por el teatro, con la gente sin hogar que llegaban de la calle, con nuestro cartero Darryl, en llamadas con miembros de nuestra Junta Directiva, y cómo saludaban a nuestras familias de nuestro programa para después de la escuela, After ‘Cool. Estudié las palabras que usaban, las decisiones que tomaban, y cómo priorizaban las cosas como organización.

Mientras el tiempo pasaba, aprendí, o pensé que había aprendido, cómo las cosas funcionaban. Un gran error de mi parte hizo que me clarificara de verdad el verdadero sentido del Teatro 24. Fue un error grande. Un error que no fue tan grave debido a sus consecuencias, sino debido a cómo me hizo ver lo que todavía no entendía... nuestros Valores. Las palmas de mis manos sudaban mientras trataba de explicar mis decisiones a Jay y Debbie. Escucharon con paciencia por un rato y luego Debbie me paró y me habló de nuestros Valores. “El amor y la inclusión. Somos una iglesia,” dijo. Y me di cuenta en ese momento, y definitivamente lo sé ahora, que tiene razón.

Lo veo en todo lo que hacemos. Cuando ofrecemos café a una persona sin hogar, y platicamos con Darryl sobre cuantas calles más le faltan para entregar el correo y como lo animamos; cómo tratamos a los miembros de la Junta Directiva con el respeto que merecen por su tremendo apoyo al teatro; como los ojos de Jay se iluminan cuando ve a un exalumno de After ‘Cool que regresa de la universidad a visitar y contarnos sus historias de la vida nueva que está creando.

Lo que aprendí de mi profesor y mentor en la Universidad de California de Berkeley era que los Valores no solo se escriben muy bonitos y se enmarcan para mostrarlos en una pared. No son solo por lo que las compañías y las parejas se reúnen para discutir y decir que eso es en lo qué creen. Sino que los Valores son tangibles. Están vivos y dinámicos—son una fuerza que nos guía—que nos da la vida en cada micro-momento, desde conversaciones casuales, hasta grandes decisiones que pueden abrir la tierra bajo nuestros pies. Mientras tu Visión es un sueño en la distancia, tus Valores es cada día, donde la suelas tocan el suelo.

Ahora, cuando me encuentro en una situación difícil, pienso en cómo puedo encarnar “el amor” y “la inclusión.” Todavía cometo errores; muchos, para ser honesta, pero uso nuestros Valores para guiar mis palabras y acciones para hacer las cosas bien y correctas la próxima vez. En verdad, estoy orgullosa de ser parte de una organización que está siempre abierta para toda la gente, una organización que mantiene la conexión y que honra nuestras relaciones humanas. Estoy orgullosa de que al final del día, lo que esperamos, es que todas aquellas personas que crucen a través de nuestras grandes y verdes puertas se sientan vistas y escuchadas. Esperamos que se sientan amadas.

When I graduated from college, I worked for a professor at the Haas School of Business at UC Berkeley. We studied and taught leadership together for two years and I learned from him about Vision and Values. Vision is the North star that guides you toward the future success you imagine. Values are your “way of being,” the underlying qualities of how you conduct yourself in each moment of your day.

When I first started working at 24th STreet Theatre, I thought I understood the basic Values of the organization and what we hoped to accomplish. I pride myself on being observant and I looked to my coworkers to help me understand. I watched the interactions they had with homeless people who stopped in off the street, with our mailman Darryl, phone calls with board members, how they greeted our After ‘Cool families. I studied the words they used, the decisions they made, and how we prioritized things as an organization.

Slowly I learned, or thought I did, how things worked. And it took a serious blunder on my part to clarify what 24th ST is all about. I made a big mistake. A mistake that was not so severe because of it’s ramifications but because of how it exposed what I didn’t yet understand…our Values. My palms were sweating as I tried to explain my decision to Jay and Debbie. They listened patiently and then Debbie stopped me and she spoke the values. “Love and inclusion. We are a church,” she said. And I realized then, and I certainly do now, that she is right.

I see it in everything we do. When we offer a homeless person a cup of coffee, and we chat with Darryl about how many more blocks of mail he has to deliver and we cheer him on, how we treat our board members with the respect they deserve for their tremendous support of the theatre, how Jay’s eyes light up when he sees a former After ‘Cool student coming back from college to visit and tell us stories of the new life they are creating.

What I learned from my professor and mentor at UC Berkeley was that Values are not just written in pretty type and framed on the wall. They are not only what companies and couples go to retreats to talk about and say they stand for. Values are tangible. They are living, dynamic, guiding forces that come alive in every micro-moment, from small conversations to earth-shattering decisions. While your Vision is a distant dream, your Values are everyday, where the rubber meets the road.

Now, when I face a tricky situation, I think about how I can embody “love” and “inclusion.” I still make mistakes, plenty of them, but I use those Values to guide my words and actions to make things right again. I’m proud to be part of an organization that takes a stand for all people, one that upholds connection and honors our relationships. I’m proud that at the end of the day what we hope for is that whomever walks through our big green doors feels seen and witnessed. We hope that they feel loved.

Miranda Landfield