Karmic Ice Cream Truck

Karmic Ice Cream TruckBy Jay McAdams

For those who have still not seen our beautiful new show, Man Covets Bird, I won’t spoil the story other than to say that the plot involves an old ice cream truck. So we thought it would be great to have an actual ice cream truck right outside the theatre after each performance. Who doesn’t love ice cream, right? But with the food truck craze, ice cream trucks for events cost an absolute fortune. We splurged for opening weekend and hired one anyway, which everyone really loved, but there was just no way we could afford to do it beyond opening as we had originally hoped.

But then last week, in our second week of the run, I was driving through the mid-Wilshire district of LA, when I passed an old ice cream truck. Speakers on top, just like the one in our play. And funky, just like the one in our play. I considered pulling over to see if perhaps this one would be more affordable than the designer trucks online, but then thought “What are the odds of that happening?” So I drove on. But something told me to check it out, so I went back. The man in the truck was making a banana split for a customer. I waited and noticed the speakers on top were playing Christmas music. In October. Perfectly funky, I thought, just like the one in our show, which also plays something unexpected. I asked the man if he’d consider my odd request, but he didn’t speak English. This was clearly going nowhere. He told me to call his wife, and gave me a number. I shoved the scrap of paper in my pocket and went home.

The next day I called the lady on the off-chance she’d consider accommodating our little play and our even littler budget. To my surprise, the lady on the other end replied, “I know 24th STreet Theatre. My son used to be in your After ‘Cool program!” OMG! What are the odds of that, in a city of millions? Turns out that in a very difficult time in her life a few years ago, this nice lady had come to us and told us that she had fallen on hard times and really needed to get her son into a program so that he could have some structure in his life. So we brought him into our After ‘Cool program and she felt it really helped him a lot. Now fast forward a half dozen years and the boy is a high school freshman and she has remarried and has her own ice cream truck business, which I just happened to stumble onto while traversing this vast city. What are the odds of that?

Coincidentally, Man Covets Bird shows a harsh city where people don’t talk to one another. But our man in the play chips away at the coldness of that city by connecting those people to humanity and lives are changed. It’s just a fictional story, right? Or am I missing something by calling it a coincidence? Do good deeds really come back around to reward us, as told in a children’s story? Well in this case they did because that perfectly funky ice cream truck will now be parked outside the theatre dispensing free ice cream to every audience member after each performance. Coincidence? Life imitating art? Of all the ice cream trucks in this huge city, the one I found, or the one that found me, is the only one I already had a connection with. What are the odds of that? About the same as Christmas coming in October. It’s beginning to look a lot like Christmas around here.

 

El Kármico Carrito de Helados Por Jay McAdams

Para aquellos que todavía no han visto nuestro nuevo y hermoso espectáculo, Man Covets Bird (El hombre codicia al ave), no les voy a estropear la historia, así que solo les diré que la trama involucra a un viejo carrito de helados. Así que pensamos que sería genial tener un carrito de helados de verdad justo fuera del teatro después de cada función. ¿Quién no ama el helado? ¿verdad? Pero como los carros de comida y los carritos de helados para eventos cuestan una fortuna solo pudimos tenerlo para el fin de semana de estreno y todos estuvieron encantados pero no había manera de que pudiéramos darnos el lujo de hacerlo por toda la temporada como habíamos pensado originalmente.

Pero entonces, la semana pasada, en la segunda semana de la temporada, yo iba conduciendo a través del distrito de Mid-Wilshire de Los Ángeles, cuando vi un viejo carrito de helados. Las bocinas en la parte superior, al igual que la de nuestra obra ; y folklórico, al igual que el de nuestra obra. Pensé en estacionarme e ir a ver si tal vez éste sería más accesible que los otros carritos bonitos de compañías en la internet, pero luego pensé: "¿Cuáles son las probabilidades de que así sea?" Así que seguí mi camino pero luego algo me dijo que lo hiciera, así que volví. El hombre de la camioneta estaba haciendo un banana split para un cliente. Esperé y me di cuenta de que los altavoces en la parte superior estaban tocando música de Navidad. En octubre. Perfectamente atípico, pensé, al igual que el de nuestro espectáculo, que también toca algo inesperado. Le pregunté al hombre si podía considerar mi rara petición, pero él no hablaba Inglés. Esto claramente no iba a ningun lado. Él me dijo que llamara a su esposa, y me dio un número. Metí el pedazo de papel en mi bolsillo y me fui a casa. Al día siguiente llamé a la señora con la remota posibilidad de que ella consideraría colaborar con nuestra pequeño obra y nuestro presupuesto incluso más pequeño. Para mi sorpresa, la señora en el otro extremo respondió: "Yo conozco el Teatro 24. Mi hijo estuvo en su programa para despues de la escuela"¡OMG! ¿Cuáles son las probabilidades de que esto pase en una ciudad de millones? Resulta que en un momento muy difícil en su vida hace unos años, esta buena señora había llegado a nosotros y nos dijo que estaba pasando por tiempos difíciles y realmente necesitaba poner a su hijo en un programa para que pudiera tener algún tipo de estructura en su vida. Así que nos lo trajimos a nuestro programa y ella sintió que realmente le ayudó mucho. Ahora despues de una media docena de años y el muchacho convertido en un gran estudiante de primer año preparatoria; la señora se volvió a casar y con su propio negocio de carritos de helados. Es realmente sorprendente que te suceda esto al cruzar esta enorme ciudad. ¿Cuáles son las posibilidades de eso?
Coincidentemente,Man Covets Bird muestra una ciudad insensible, donde la gente no habla el uno al otro. Pero nuestro hombre en la obra quita la frialdad de esa ciudad, conectando a las personas, volviéndolos más humanos y de esa forma sus vidas cambian. Esta es sólo una historia de ficción, ¿no? ¿O me estoy perdiendo de algo llamándolo una coincidencia? Cuando haces buenas obras, estas regresan realmente para recompensarnos, según cuentan las historia de los niños. Bueno, en este caso así fue exactamente porque ese curioso carrito de helados ahora estará estacionado fuera del teatro dando helado gratis a cada miembro de la audiencia después de cada función. ¿Coincidencia? ¿La vida imita al arte? De todos los carritos de helados en esta enorme ciudad, el que yo encontré, o el que me encontró a mí, era el único que tenía una conección conmigo, sin yo saberlo. ¿Cuáles son las posibilidades de eso? Más o menos lo mismo como Navidad llegando en octubre. Y es que esto está comenzando a verse mucho como en Navidad por aquí.
NewsLemuel Thornton III